miércoles, 25 de febrero de 2009

El cáncer del software libre según Microsoft

http://diariored.com/blog/ana/archivo/pda-167.html


Microsoft ha venido atacando al software libre tras convencerse de que es el principal obstáculo que se levanta ante sus sueños monopolistas. Para ello, no solo ha realizado críticas injustas, sino que ha ocultado sus tácticas inconfesables e incluso su propia utilización de software libre. Y es que antes se coge al mentiroso que al cojo.

El software libre es un cáncer, es inseguro, antiamericano y supone la destrucción de la propiedad intelectual. Esas y muchas otras cosas más han dicho los directivos de Microsoft, expresión clara de su nerviosismo ante el avance del software libre y de código abierto.

Ya en febrero de 2001, Jim Allchin, jefe de sistemas operativos de Microsoft, declaró que el software libre era un movimiento “antiamericano”, que era tanto como decir que era el demonio mismo. En mayo de ese mismo año, otro directivo, Craig Mundie, uno de los vicepresidentes de la compañía, arremetía de nuevo contra el software libre diciendo que representaba una amenaza para la propiedad intelectual y la innovación tecnológica. Según Mundie, la Licencia Pública General (GPL) tiene una naturaleza “vírica” que infecta todo lo que toca, destruyendo toda propiedad intelectual. Por si fuera poco, este directivo aseguraba que el software libre era “malsano” (unhealthy) y generaba abundantes riesgos de seguridad.

Que estas destempladas declaraciones no fueron producto de un arrebato momentáneo lo prueban varios hechos: fueron realizadas por diferentes directivos de la compañía de Redmond; se prolongaron en el tiempo; formaron parte de una estrategia para combatir la creciente competencia que representaba el software libre y, finalmente, esos mismos directivos reconocieron que fue un error táctico, como veremos más adelante.
Papeles secretos al descubierto

Microsoft no solo se distingue por crear programas informáticos extremadamente inseguros, plagados de errores, agujeros de seguridad y vehículos de un sinfín de virus. Esa falta de seguridad se extiende, también, a sus documentos internos. Efectivamente, la prensa se ha hartado de dar a conocer gran cantidad de comunicaciones y documentos confidenciales de la compañía. Veamos algunos de ellos.

En agosto de 2000, uno de los vicepresidentes de Microsoft, Joachim Kempin, proponía que se tomaran represalias contra quienes entraran en relaciones con GNU/Linux. En un memorándum interno, Kempin sugería que los fabricantes de ordenadores y componentes de hardware que desarrollaban productos para GNU/Linux debían sentir el peso de las amenazas de Microsoft, como ya hiciera en el pasado con respecto a Netscape y otros. Así, Kempin decía que Microsoft debía ocultar información a Intel y trabajar en secreto para promover a los competidores de esta compañía si seguía coqueteando con el sistema operativo libre.

Este memorándum fue presentado por los estados de Estados Unidos en el caso contra Microsoft por prácticas monopolísticas. Michael Tiemann, directivo de Red Hat -8Òempresa que comercializa una conocida distribuci-Aón de GNU/Linux-8Ò denunci-Aó que los fabricantes de ordenadores estaban rechazando sus intentos de preinstalar GNU/Linux en sus ordenadores por temor a las represalias de Microsoft.

En septiembre de 2001, The Register se hacía eco de un mensaje electrónico de un departamento de Microsoft dirigido a algunos clientes corporativos. En el mismo se reconocía que GNU/Linux se estaba convirtiendo en una importante amenaza para Microsoft no solo en el mercado de los servidores, sino también en el de los usuarios domésticos y de estaciones de trabajo. Meses más tarde, en enero de 2002, The Register volvió a publicar un mensaje electrónico confidencial de Brian Valentine, directivo de Microsoft, dirigido al Grupo de Ventas, Marketing y Servicios de la compañía. De nuevo se reconoce que el sistema operativo del pingüino es un serio competidor de Microsoft y pide que se espíe los proyectos de la competencia y de los clientes de la compañía que estén vinculados con GNU/Linux. En esta comunicación se habla de la campaña “ideológica” contra el software libre para desenmascarar los presuntos “mitos” que se han creado en torno al mismo, en referencia a su gratuidad, seguridad, eficiencia, etc. También se mencionan futuros estudios comparativos entre Windows y GNU/Linux que realizarán analistas “independientes”, en los que se demostrará la superioridad de Windows. Para Valentine, estos estudios serán “una gran herramienta” en la lucha de Microsoft contra el software libre.

Pero tal vez el más revelador de estos “papeles Microsoft” sea un memorándum interno de noviembre de 2002, del que se ocuparon CNET News.com y The New York Times. En este documento se decía abiertamente que los intentos de desacreditar a GNU/Linux y al software libre “han tenido escaso impacto para crear una opinión desfavorable ()6¼) y en algunos-A casos ha salido el tiro por la culata”. En conclusión, se recomendaba dejar de atacar al software libre y dedicarse, más bien, a resaltar en positivo las virtudes de los productos de Microsoft. Fin de una etapa marcada por una estrategia fallida.

El memorándum reconoce que el software de código abierto ha alcanzado una “calidad comercial” y que “representa una amenaza directa para los ingresos a corto plazo y para la plataforma de Microsoft, en particular en el área de los servidores”. Demostrando que el gigante de Redmond ya ha conseguido hacerse cargo de la realidad, el documento constata que “la capacidad del software de código abierto para reunir y aprovechar la inteligencia colectiva de miles de individuos a través de Internet es simplemente asombrosa”.

Quien quiera conocer más a fondo cómo ha abordado Microsoft el desafío representado por el software de código abierto, puede leer los denominados Documentos Halloween, memorandos internos de la compañía sobre la estrategia a seguir respecto a este novedoso competidor.

No parece que quepan muchas dudas, pues, de que el gigante del software ha definido claramente quién es su principal competidor. No me interesa aquí discutir si esta apreciación es correcta o no, sino mostrar que el imperio de Gates tiene esta percepción y que ha puesto en marcha sus conocidas y sucias tácticas en base a la misma.
Los gobiernos se lo piensan

En los últimos tiempos, Microsoft está seriamente preocupado por el interés de gobiernos de todo el mundo están mostrando en el software libre. Y no es para menos. Brasil, Perú, Argentina, México, Francia, Italia, Alemania, Reino Unido, Suecia, Finlandia, Noruega, Australia, Nueva Zelanda, China, Japón, India, Sudáfrica, Nigeria, Corea)6¼ sin olvidar a-A los parlamentos canario, catalán, vasco, a la Junta de Extremadura -8Òcon su exitoso sistema Linex, basado en GNU/Linux, que ha atraído el interés de varios gobiernos e instituciones de todo el mundo-8Ò y a la de Andaluc-Aía, todos ellos, por medio de leyes aprobadas o debatidas, políticas, proyectos, comisiones y estudios, han empezado a considerar al software libre como una alternativa viable a Windows y al software de Microsoft.

Por otro lado, abundan los estudios, encargados por gobiernos y organismos oficiales, que recomiendan el uso creciente del software de código abierto. Entre otros, es el caso de Free/Libre and Open Source Software: Survey and Study (FLOSS), un estudio del Instituto Internacional de Infonomía de la Universidad de Maastricht, financiado por la Comisión Europea, en el que se recomienda que las instituciones públicas adopten software de código abierto; o Pooling Open Source Software, encargado también por la Comisión Europea y que recomienda la creación de un fondo común de software de código abierto para las administraciones públicas. O un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), que subraya la conveniencia del software de código abierto para los países en desarrollo.

La mayor parte de estas iniciativas y estudios comparten, por lo general, el mismo diagnóstico: el software libre es más barato y más seguro, facilita la libre competencia y la creación de una industria del software propia, y mitiga la dependencia de las administraciones públicas con respecto a un único proveedor que, por añadidura, es un auténtico monopolio, conocido además por sus malas artes.

La reacción de Microsoft ante esta nueva y preocupante situación está siendo, cómo no, la presión sobre unos y otros. Las asociaciones empresariales que ha promovido en diversos países del mundo, su propia fuerza empresarial y financiera, sin olvidar el servilismo de algunos, se han puesto a trabajar para hacer frente a esta oleada de cuestionamiento crítico de su imperio.

Así, cuando el Pentágono y otros departamentos de la administración estadounidense comenzaron a considerar la conveniencia de utilizar software de código abierto, Microsoft presionó agresivamente para hacer desistir al gobierno. Según Microsoft, el software de código abierto tiene serios problemas de seguridad y no es deseable su despliegue en los sistemas informáticos de la administración. Sin embargo, un informe independiente encargado por el Pentágono, realizado por Mitre Corporation en mayo de 2002, echó por tierra las aspiraciones de la compañía de Redmond. Según dicho informe, el software de código abierto es a menudo más barato y más seguro, y recomienda que se extienda su uso para aplicaciones críticas y entornos necesitados de gran seguridad.

Un virus y un cáncer se extiende, pues, por el mundo, el virus del software libre. Tan es así que hasta la propia Microsoft ha sido infectada por este cáncer maligno.
Microsoft, infectada

Microsoft distribuye un producto llamado Interix, utilizado para portar aplicaciones Unix a sus sistemas operativos Windows. Interix incluye un compilador -8Òun programa que-A convierte el código fuente escrito por los programadores en código ejecutable por los ordenadores-8Ò llamado GCC (GNU Compiler Collection), desarrollado por Richard Stallman, el creador de GNU/Linux, y que se distribuye con la licencia GPL, aquella que según Mundie tiene una naturaleza “vírica”.

Según la GPL, todo software que se distribuya con esta licencia debe hacer disponible el código fuente, incluso si este ha sido modificado, y no puede restringir la libertad de otros para usarlo, modificarlo y distribuirlo. ¿Por qué incluye Microsoft este código maligno, cancerígeno y destructor de la propiedad intelectual? ¿Cómo es que se ha dejado contaminar?

Interix fue desarrollado a finales de los 90 por Softway, después de que Microsoft creara unas herramientas similares para portar programas Unix al entorno Windows. Y ya sabemos cuál ha sido siempre la táctica de Microsoft para “fomentar la innovación y la libre competencia”: comprar lo que otros hacen. Y compró Softway en 1999. En enero de 2000, Microsoft puso en circulación Microsoft Interix 2.2, ofreciendo el código fuente a sus clientes.

En junio de 2001, un programador de Los Angeles descubrió que Hotmail -8Òel popular servicio de correo electrónico gratuito de Microsoft-8Ò utilizaba en varios de sus-A servidores el sistema operativo de código abierto FreeBSD. Hasta ese momento, Microsoft había negado reiteradamente que utilizara software de código abierto en sus aplicaciones y en sus sitios web. Mentía. Cuando Microsoft compró Hotmail en 1997, este servicio ya utilizaba FreeBSD, y siguió haciéndolo durante varios años. La compañía de Gates dijo que ya había sustituido ese sistema operativo, pero mentía otra vez. Un empleado de Microsoft dijo que la compañía había mantenido deliberadamente FreeBSD en algunos servidores de Hotmail debido a su superioridad técnica sobre Windows en algunas funciones importantes.

Si el software libre y de código abierto es un virus, se trata de un virus transparente: lo que hay es lo que se ve. El código fuente abierto a la inspección de todo el mundo. Si es un virus, es un virus libre: libre de ser utilizado sin restricciones, libre de ser modificado y libre de ser copiado y distribuido. Parece ser, pues, un virus benigno. Los virus malignos son los que propagan mentiras, conspiran en secreto, amenazan la libre competencia y maniobran para someter el cielo y la tierra a sus designios.


Articulo original desde: http://www.uptodown.com/blog/el-experimento-mojave-la-verdad-sobre-windows-vista/


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